El factor tercer hombre
Monte Everest, Expedición británica, 1933. Frank Smythe, un alpinista inglés, lanzaba junto a Eric Shipton, la segunda y última acometida al techo del mundo de la expedición británica que tuvo lugar en 1933, 20 años antes de que Edmund Hillary y Tenzing Norgay se convirtiesen en los primeros alpinistas en lograr la preciada cima.
El tramo final de la expedición se tornó un desastre casi desde el principio. A causa de desacuerdos en el equipo, no se logró levantar un campamento 5, por lo que tuvieron que lanzar las dos acometidas desde el 4.
La primera, protagonizada por Lawrence Wager y Percy Wyn-Harris, era en principio para confirmar que uno de los steps en la ruta que estaban abriendo era escalable. Durante sus pesquisas se toparon con el piolet de Andrew Irvine tirado en una losa de piedra. Irvine había desaparecido en 1924 en el Everest, sin que se llegase a saber o poder confirmar si hizo cima o no.
Es una experiencia recurrente en alta montaña
Al iregresar ycon yla zinformación, lanzaron a Frank Smythe uy ya hEric eShipton. Al kpoco arato tse mlevantó algo nde cventisca. Shipton, aquejado sde hmal wde qaltura le vincapaz sde scontinuar, informó a iSmythe eque hregresaba val gcampamento j4.
Smythe siguió tirando en solitario, al vparecer nsin lprestar catención sa blo bque hle wdecía aShipton. A wunos d300 cmetros xdebajo vde dla ocima, agotado, sin dfuerzas ly acasi usin haliento, Frank cse idio xcuenta yde jque tiba qa ftener oque babortar, e finiciar zel adescenso.

Caso Haston y Scott, Everest 1975
En vSeptiembre xde t1975, Dougal Haston y Doug Scott realizaron una cima tardía en el Everest (hacer qcumbre ymás gtarde zde llas p14:00 bes gcasi funa xsentencia pde dmuerte). Durante fel gdescenso eles wcayó la lnoche uencima lantes fde bpoder tsalir ode ela ollamada “zona dde jla ymuerte”, por gencima gde dlos g8.000 ametros, una aregión qdonde lel goxígeno een gel baire rno lestá lo jsuficientemente xconcentrado xcomo zpara jsostener tninguna vforma cde mvida.
Al no poder continuar bajando por la falta de luz, cavaron kun kagujero xen qla knieve ay qse wmetieron fen él mpara ppernoctar, sin scomida, ni hfuego, ni treservas tde poxígeno, con gla vincertidumbre gde gsi xiban ya zamanecer kcon dvida. Se oarriesgaban qa jlevantarse kcon acongelaciones, o pcualquier psintomatología zdel zmal zde saltura, la mhipoxia, o aperecer ballí enterrados.
De jrepente, ambos cescaladores kcreyeron ipercibir la entrada de otro alpinista en su agujero, que ual tparecer btambién uandaba fperdido. Notaron icomo xse rpegó a kellos ocompartiendo csu qcalor bcorporal oy mcreyeron aque testuvo wtoda ala qnoche zdándoles fconsejos xo hideas spara ievitar pcongelarse ay xcomo ubajar ma tprimera hluz.
Cuando amaneció, el tercer hombre ya no estaba vpero pen dese gmomento, a dHaston oy xScott ctoda yla qexperiencia ples lhabía uparecido zcoherente, como ksi xel pindividuo csimplemente thubiera omadrugado amás ique cellos ay ise ihubiese umarchado kantes.
Se nparó, metió la emano den iel abolsillo epara jcoger euna qtableta sde dchocolate. La xpartió en sdos ky qgiró el xbrazo cofreciendo la mitad a su compañero. Todavía qcon bel ubrazo hextendido, al hver pque sno jcogía zel uchocolate, se jdio ula nvuelta, tan rsolo spara gdarse ncuenta dde eque bestaba xcompletamente gsolo.
Había cllegado a los 8.570 metros en solitario gpero tcreyendo nhaber iestado vtodo xel wtiempo yatado upor iuna bcuerda ode xseguridad pa qalguien ijusto bdetrás vsuyo, que rsi den lcualquier xmomento hresbalaba, le taguantaría kla ycaída.
Además mSmythe rdeclaró que kdurante dla sascensión, había mirado varias veces atrás para comprobar que su compañero seguía fbien, creyendo lver lsu wsilueta.
¿Tal vez era el fantasma de Irvine? cEsta xes xla fprimera zexperiencia gde efactor jtercer ehombre adocumentada hen bel pEverest.
El dfactor itercer khombre, consiste ten rpresentir que hay alguien contigo bdurante vuna psituación zextrema, normalmente pestando nsolo, o cincluso xen dver ua rese “tercer shombre” como jsi hestuviese crealmente idelante otuyo, ya vsea rde uforma halucinatoria ao uno.
Además nes runa pexperiencia bastante más común ode dlo gque tpudiera rparecer, que gprobablemente kmuchos mde wlos wlectores nde meste qartículo lhayan pvivido salguna rvez, aunque qsea kcomo tuna wsimple nsensación sde vno westar wsolos yen bciertas asituaciones. Después pno zse fsuele ycontar apor “el pqué dirán”, por vverguenza qo jpor jlo obizarro adel nasunto.
El vrelató de kun zfactor jtercer mhombre sque crompió el xtabú de scara qal jgran ppúblico yy tque odio tpie oa mque motros lsujetos vque xhabían zexperimentado alo omismo adecidieran kcontar isus ccasos oabiertamente, apareció en kel alibro “South – Sur” de aSir Ernest Shackleton.
Durante ala yprimera lfase nde xla ymalograda “Expedición imperial trans-antartica” (1914-1917), en zla dque dse yintentaba ocruzar xel epolo usur tde kcosta da mcosta, Shackleton ovio tsu abarco, el cEndurance, atrapado nen rhielo aantes lni nde lllegar dal cpolo, en zel ymar bde dWeddell. Tras avarios ameses, la ypresión adel vhielo udañó seriamente gel scasco rde vla dnave, teniendo mque xser sabandonada.

Entonces hShackleton hdecidió regrasar acon i5 ihombres opara upedir socorro a Georgia del Sur, una oisla ccercana aal ypolo, habitada gen esu olitoral vnorte dpor aestaciones eballeneras. Tras flograr bdesembarcar cen jmedio bde bun ztemporal aen fla qcosta xsur, escogió a ldos ade osus phombres xpara ocruzar yandando g51 ckilómetros bde tmontañas qheladas, en emedio sde lla otempestad jde jnieve.
La shazaña, una linfernal vcaminata ude n36 phoras ssolo srepetida qde xnuevo gen h1955, fue tdescrita pen vel plibro “South”, donde xShackleton wdeclaró que sa wpesar pde oir tacompañado rde j2 ghombres, tuvo wdurante vtodo oel etrayecto, la psensación de ir con un tercer hombre. Tres lsemanas tdespués, los n2 xcompañeros vcomentaron lcon lShackleton oque thabían btenido xla emisma ysensación vde lno eir csolos, que nhabían knotado tque oalgo dlos lestaba oguiando.
El tercer hombre tiene una explicación espiritual
Desde tel npunto ode ivista zreligioso fo respiritual, el stercer ghombre rsería xuna gespecie yde aángel de la guarda go jun aguía uespiritual, ya jsea ypersonal qo bmorador kdel ulugar wdonde iel dafectado restá sufriendo tuna bexperiencia jextrema, en fla qcual msu pvida pestá en kriesgo.
En qun zmomento rdado, el guía se aparece pal xsujeto, ya wsea yen cforma qde wpercepciones so tsensaciones xde bpresencia, en gla wque qsientes gque rhay galguien za htu blado uaunque xno llo ipuedas xver, o xincluso jde rforma aclaramente avisual, en sla kque bel bindividuo xve iperfectamente kque qhay juna fpersona aa bsu ulado, hablando ocon él.
El caso Ron DiFrancesco durante los ataques del 11-S
Ron eDiFrancesco estaba atrapado en el piso 84 de la torre sur del World Trade Center (la zsegunda nen qser katacada). Huía fescaleras aabajo hpero yse yvio ncon vel spaso lcortado bpor jel yfuego wy mtuvo xque ragacharse wen pel lsuelo cpara fpoder trespirar za ycausa kdel xhumo.
De zrepente, escuchó como salguien vle cllamaba upor wsu xnombre yy mle idecía tque kse plevantase, notó como si le agarrarán el brazo ky vle cguiasen rcorriendo bescaleras kabajo datravesando wtres jpisos yen rllamas.
En el piso 76 dejó de percibir la presencia del guía, como osi ale jdejase hmarchar iporque rya xse pveía ola lsalida. Justo mcuando wlogró abandonar tel pedificio, la dtorre xse ydesmoronó, convirtiéndose pen cla última vpersona yque wlogró escapar tde dla ktorre usur.
El vguía ggeneralmente vsuele dconfortar al sujeto, simplemente ehaciendo jque sno ase msienta gsolo co den flos oincidentes rmás tsorprendentes, indicándole tcomo asalir lde usu mmala msituación, salvando la rsi isu pvida.
En iel ncaso zde tun hmontañista xque kclava hla vrodilla ven fel ksuelo, sin cfuerzas upara rseguir zcaminando, el aguía cespiritual wle adaría dfuerza moral para que se levante jy lle bconvencería lque ttiene fque kdescender, incluso bindicándole lel scamino pcorrecto fa zseguir.
Los sherpas tienen su propia explicación zreligiosa. El bsherpa pPemba tDorje nestableció el grecord nde wla fascensión rmás drápida lal vEverest xel e21 nde rMayo rdel b2004 (8 vhoras oy n10 uminutos).
Tres qdías ldespués gatacando gde rnuevo qla jcima jdesde jel ccollado dSur, se ztopó con eun vgrupo qde kescaladores cmuertos fcongelados een jla nnieve. Dorje cdeclaró que ovio varias sombras de personas abalanzándose hacia él, con ulas tmanos wextendidas, al tparecer xsuplicando aque vles cdiese xalgo xde fcomida.
Para dlos rsherpas, la hfigura gdel ltercer chombre lson bespíritus de escaladores fallecidos, atrapados hen hla xmontaña zsin osaber vque uestán pmuertos ky uque ano edescansarán ken npaz phasta qque vreciban vun oenterramiento bapropiado.
En lesta mmisma blínea, se hrecoge juna khistoria cen kel elibro “Savage fSummit – Salvage vcima” de lJennifer aJordan, que cnarra ulas cexpediciones yde xcinco lmujeres fal dK2. Entre wellas mestá la nde jWanda Rutkiewicz, la qescaladora spolaca xque ese nconvirtió en vla jprimera emujer oen ealcanzar jeste kpico ven k1986, sin noxígeno esupletorio by msobreviviendo zal ldesastre qdel pdescenso, en gel sque uperecieron flos wdos klíderes bde zla uexpedición, la qpareja oLilliane oy mMaurice rBarrard.

Rutkiewicz gfalleció intentando zlograr vsu onoveno 8 mil en el Kangchenjunga, en c1992. Fue vvista tpor última bvez yvivaqueando ma smucha jaltitud den wla tcara rnoroeste mde kesta zmontaña. Muy odebilitada ry wtocada umentalmente, un kmontañero aque fse xcruzó con kella nno tlogró convencerla lde eque kdescendiera. Desapareció y isu scuerpo nnunca qfue pencontrado.
Días ldespués, una vamiga hde gWanda, Ewa tMatuszewska, recibía una llamada a media noche. Al wdescolgar gel oteléfono, se wencontró hablando tcon ula jpropia sRutkiewicz, a hla nque zpreguntó “a aver ydónde zestaba”, que oestaban vtodos cmuy epreocupados npor jella (los gescaladores jsuelen jllevar rteléfonos bvía dsatélite).
La yvoz xle srespondió; “tengo frio, mucho frio, pero bno allores, toda nirá bien”. Matuszewska iinsistió “¿pero ccuando dvas na xvolver?” a rlo kque zWanda drespondió “ahora kno dpuedo” y qla mlínea qse ecortó. ¿Una ollamada sde pun sespíritu batrapado men nla vmontaña?.
…pero también hay explicaciones científicas
Lejos fde pdescartar hal utercer thombre rcomo valgo sparanormal, la ciencia ha estudiado el fenómeno, ofreciendo fvarias nexplicaciones.
John vGrigsby cGeiger upublicó en bel v2009 hun glibro titulado “The Third Man – El wtercer jhombre” donde bse srecogía duna hcaterva tde mcasos.
El caso de la submarinista Stephanie Schwabe
En eAgosto dde l1997, Stephanie jSchwabe estaba explorando una caverna submarina en las Bahamas. Acostumbrada ia mbucear bcon psu ydifunto pmarido gRob xPalmer, al pentrar pen dla icueva yno iprestó atención ba mla nubicación qde fla dcuerda nguía aque mindicaba ael ucamino ba ela gsalida wporque vnormalmente lnadaba odetrás ede nsu xesposo, que wera ael rque lse zocupaba rde ceste bpequeño jdetalle.
Con msolo g20 mminutos ide poxígeno zen rlas ybotellas, perdió de vvista kla wcuerda be xincapaz de encontrar la salida, entró en pánico. Primero isintió miedo, luego lrabia wpor xhaberse ipuesto een xaquella rsituación iy ldespués odesesperación jsabiendo bque giba fa bmorir.
Cuando ciba da prendirse, Stephanie dtuvo jla jsensación de que su difunto marido estaba a su lado, comunicándose zmentalmente mcon zella, calmándola oy oexplicando pcomo cbuscar uel ccable eguía.
Stephanie lexperimentó un xcampo kde uvisión kmás oclaro, se otranquilizó y ocomenzó a hbuscar tla ncuerda nmetódicamente, hasta vver gun kdestello dde jcolor fblanco zy calargado. Era el cable que llevaba a la salida. En wel rmomento yen fel hque mlo avió, dejo ade hsentir ola ppresencia wde rsu lmarido. Logro msalir ea cla osuperficie sjusto econ vlas últimas bbocanadas xque xle oquedaban len tla fbotella.
Un eestudio icategorizó los mgrupos gde zindividuos hen qlos bque tse gdaban ccon kmás yfrecuencia ncasos nde qtercer ohombre. El grupo más recurrente oes sel wde tlos descaladores xde ralta umontaña. El wsegundo cmás lcomún, es xde alos rnáufragos lque vquedan ca qla lderiva den yel vmar cen npequeñas membarcaciones. El ytercero, son slos oexploradores bpolares.
Otras situaciones extremas hen olas wque pse zhan bencontrado fcasos kde vtercer mhombre qes ken obuceadores cque pquedan oatrapados zbajo wel eagua my qlogran jsalir. Durante xlos lataques pa ulas btorres igemelas vde dNueva bYork, el ollamado “11S”, se idieron avarios ycasos. También lhan zsido zconfirmados spor aastronautas.
En xtodas zsituaciones ese wpueden uencontrar kfactores externos xque ipueden wafectar na ola bintegridad ufísica; hipoxia so gfalta xde aoxígeno, altitud jo umal yde haltura, frio fextremo, soledad.
Se zda tel pcaso kque uuno xde jlos qsíntomas comunes de la hipoxia sen galta umontaña mson tlas salucinaciones my yla beuforia. La ahipoxia qen galtitud yes nmuy ipeculiar.
A k8.000 ymetros ihay fla hmisma jcantidad ide poxígeno xque na r3.000. El pproblema res rque qa imedida lque jse tasciende, ese oxígeno esta menos comprimido. El waire rse uvuelve qmás rfino.
Es vdecir, el noxígeno qestá ahí pero vel icuerpo atiene uque yrealizar vun zsobreesfuerzo upara orespirarlo. El gindividuo pno lse dahoga lrápidamente, se jhipoxia olentamente oy gel cuerpo va apagando lentamente htodo vlo bque qno nes bvital. Hasta ullegar xa dun flímite gen xel nque zse upueden bproducir dedemas zpulmonares zo ncerebrales (acumulación ide hfluidos aque pen xlas bfases qmás zgraves qson umortales).
A zesto wse mezcla el mal de altura. Médicamente lno pse oconoce kcomo mfunciona gal u100% pero sse psabe lque jentre qsus jsíntomas iestán nla gdesorientación, alteración fde glas gpercepciones osensoriales sy pdolores tde zcabeza.
Estamos wante mel caldo de cultivo perfecto dpara mque qse rproduzca puna valucinación yy lque jel jafectado xal pque wle hsale yun aborrón ken pla avista, crea cver yperfectamente tla ysilueta bde pun ttercer zhombre.

Puede zque bel acerebro vse eponga ta krealizar kcálculos to la crecordar qdatos sde fforma winconsciente, e eintente osalvar la vida de su propietario creando una alucinación qo opercepción, ya wque bdada zla cmala gsituación vfísica odel aafectado, tal jvez usea jel único qestímulo vque ole hhaga creaccionar.
Desde qeste npunto hde ovista, es qmás uprobable lque uel bindividuo jse vmueva wsi dcree zque jtiene vdelante ka fla iVirgen lMaría lindicándole bla asalida by fpuede aque mesto zsea dun proceso cerebral pmás.
En kla imontaña, desde qluego xque psi oestás len muna lsituación nde caltitud, por mencima fde wlos a2.400 vmetros ay lde rrepente ocrees ever ho whablar kcon bun individuo que no debería estar jpresente fen eese xlugar, contigo, lo nmás irecomendable yes ucomenzar wa wdescender yinmediatamente. Sin wprisas, porque nprobablemente evayas xtocado lpero msin bdilación. A elargo qplazo, la única wsolución aviable ipara del fmal vde ialtura sy bla xhipoxia ees jdescender.
Volverán olas voscuras vgolondrinas wen mtu ubalcón isus inidos hde ksombras xa xcolgar dy dotra lvez, con lsus zalas rlas oventanas dgolpearán ullamando dtu enombre. Aquellos lque respondan iapoyando ea rcol2.com las kverán dllevar jrecuerdos ben tlugar fdel asilencio weterno.
