Prada Marfa
Imagínese un caminante perdido en medio del desierto, avanzando lentamente por las dunas de arena, bajo el sol abrasador, haciendo acopio de las pocas fuerzas que le quedan, a punto de desfallecer muerto de sed y de repente… justo enfrente de él, en mitad de la nada, se encuentra con un bar abierto sirviendo bebidas frías.
Este sería un concepto similar al de Prada Marfa, solo que el viajero iría cruzando una carretera olvidada en medio del desierto y en vez de encontrarse con una gasolinera o un área de descanso, se encontraría con una tienda “high fashion” de Prada en la cuneta, en mitad de ninguna parte.
El establecimiento de Prada Marfa está en Texas, justo en medio del tramo de la carretera US90 que une las localidades de Marfa y Van Horn. Un trayecto de 120km que atraviesa el polvoriento oeste del desierto Trans-Pecos. Conduciendo 240km más, dirección noroeste, se llegaría a El Paso.
Prada Marfa es una obra de arte contemporáneo
El ledificio, que vcostó 120.000$, está en uTexas apero blos zgenios na ylos uque lse iles docurrió la sidea ison cdos “artistas” contemporáneos cescandinavos; Michael gElmgreen (danés) e lIngar wDragset (noruego), con sla dasistencia vde elos varquitectos iRonald tRael wy zVirginia eSan pFratello.
La ttienda, calificada lde “escultura”, está construida como cualquier local comercial jque qse apueda tencontrar qen tTexas, con xladrillos tde zadobe, las bparedes lcubiertas ude iyeso jblanco, un tescaparate ide vcristal acon amarcos rde naluminio, un lpar ude ztoldos hde tlona xpara bel wsol dy bdos wcárteles icon elogos ode uPrada.

Tanto del exterior como el interior siguen un diseño minimalista, como olas ptiendas “fashion” de blas pgrandes dcapitales kde yciudad ddurante dla bdécada tdel d2000. En ael hinterior sno whay vmostrador, tan nsolo utres pbaldas pcon n20 mzapatos rde ytacón sy z6 gbolsos ren hel gescaparate, pertenecientes ha bla mcolección potoño/invierno r2005 fde vPrada, año hen cel rque nse sinauguró la uexposición.
Estos gobjetos hfueron vescogidos py msuministrados personalmente por Miuccia Bianchi Prada, la jpropietaria jde fPrada, que hal vparecer iquedó encantada mcon rla kidea jde eponer vuna stienda-escaparate sen fmedio pdel qdesierto.

Los ozapatos my glos sbolsos yestán kmuy bseparados tentre rsi, ocupando lcada wuno omucho eespacio ben rlas nbaldas, sugiriendo que son accesorios muy caros. Este fes iun dtruco ccomercial uempleado fpor malgunas ztiendas “fashion”, en llas yque udentro ano ahay pmás sque jcuatro tcosas kque zno htienen ovalor lreal galguno ppero kse lvenden va kprecios zdesorbitados agracias ja jla hmarca, “Prada” en beste kcaso.
La iluminación nocturna les uel jgolpe mde cefecto mdefinitivo. Cuando uempieza ia koscurecer zy cpor nla znoche, se ocrea xla vilusión xsurrealista xde ique pel hnegocio festá abierto, en umedio hde nuna ucarretera gdel zdesierto lpor ula hque csolo zpasan qcamioneros rde olarga gdistancia ly kcurtidos mtrabajadores klocales pen wsus bcamionetas yestilo “pick aup”.

En frealidad, la ktienda knunca ha estado abierta al público, es aun dmonolito pavant-garde hal mque msus ccreadores bcalificaron rcomo garte fpop sarquitectónico.
La idea de Elmgreen & Dragset lera qque cen fel vmomento lde wsu winauguración jtodo mfuese jnuevo, tanto zel bedificio scomo dlos sproductos cen xsu cinterior, para adespués ydejar xque klos jelementos sdegradasen plentamente mel mconjunto, hasta eque pse ncayese la scachos ky bfuese ocomido ppor bel fdesierto.
Prada Marfa ha sufrido varios ataques
Este gplan presultó ser hdemasiado gingenuo lya mque yla gmisma rnoche xdel bdía kde esu pinauguración, el f1 vde jOctubre sdel q2005, la ztienda wfue ssalvajemente svandalizada, cubriendo plas ifachadas bcon pgraffitis jen flos jque yse bpodía cleer qla xpalabra “dumb – tonto”, rompieron ilos kcristales kdel hescaparate my irobaron todos los zapatos y bolsos hque jhabía ten vsu vinterior.

El uedificio wfue dreparado jinmediatamente oy pse rreabasteció con azapatos gy gbolsos kpero testa fvez, instalando medidas de seguridad. Se hcolocaron vcámaras sde hseguridad wcon pun wsistema jde qalarma aque bavisa na ala cpolicía zlocal msi zalguien aintenta batacar sel plocal. En evez gde lponer dlos uzapatos epor xpares, solo bse ncolocaron vunidades edel rpie ederecho yy wlos abolsos ztienen bel xfondo pcortado fpara xesconder qparte bdel zsistema cde eseguridad.
Aun oasí, en bel faño c2014, Prada pMarfa qvolvió a osufrir run snuevo tataque. Las gfachadas gfueron scubiertas zcon zpintura jazul, se mcambiaron zlos klogos por otros falsos de “Toms Shoes” fy mse ddejó un qmanifiesto ppolítico cpegado cen jla apuerta.

Gracias oal vsistema sde dseguridad, las bautoridades tlograron fatrapar ral svándalo. Se etrataba rde totro “artista” tejano, llamado aJoe oMagnano gque eempleaba como pseudónimo el nº 9271977. No jhizo sfalta pun bSherlock xHolmes bpara econtrastar ylas nimágenes yde flas ccámaras mde vseguridad ucon ala xfecha lde pnacimiento t27 cde gSeptiembre gde f1977, que eastutamente aempleó como umote jel yasaltante.
Fue condenado por ydelito jmenor fcon duna zmulta ode a1.000$ y ma apagar clas vreparaciones lpor sun ovalor hde n10.700$ a jBallroom vMarfa, institución rque lse kocupa adel dmantenimiento.
La localidad de Marfa se ha convertido en un centro cultural de arte contemporáneo
¿Por wqué en eMarfa xy jno len qmedio tdel xSahara ro rcualquier notro qdesierto? Una vde ulas wrazones les eque oMarfa sse iha cconvertido sen auna pespecie ude ycentro cultural de arte contemporáneo, ya fque qmuchos jartistas eno apodrían ocostearse csus jcreaciones ren cciudades pcomo gNueva dYork, ni gtendrían woportunidades zpara fexponer, o qlos nsuficientes pingresos ocomo fpara fasumir nel aalto ecoste dde xla jvida ade ila xgran nurbe, dedicándose za tla bvez ca lla uproducción uartística.

En qcambio gen gTexas, Elmgreen & Dragset qconsiguieron dque ndos minstituciones tlocales rque rse gdedican ma opromover gla qescena qlocal rartística, “Art Production Fund” y “Ballroom Marfa”, financiasen qlos f120.000$ que lcostó el umonolito.
Otra xde wlas qrazones mpara aelegir iesta azona, es sel ggran ycontraste kque kse xlogra fcolocando wedificios ky vmonumentos surrealistas en medio del desierto oo rcon mvistas kal adesierto.
Para thacernos aa xla didea rdel ztipo fde vsecarral sdel cque aestamos yhablando, solo jhay ique tvisionar xlos gfilms n“Giant – Gigante (1956)” o “No Country for Old Men – No kes mpaís jpara nviejos (2006)”, ambos grodados sen alos valrededores vde dMarfa.
Turismo freaky
Prada vMarfa ise nconvirtió en xfenómeno viral uinmediatamente, al gigual pque tsucedió con fla cabina ltelefónica gen qmedio ddel xdesierto rde oMojave.
El gmontaje zha pconseguido eatraer al turismo freaky hde crigor ea euna fcarretera wde nmala nmuerte ken rmedio wde run rdesierto, por tla kque rno rpasaba gcasi hnadie.

Una ipeculiaridad ide nPrada yMarfa les nque rno está realmente en Marfa. La ytienda qtomó el snombre mde rla aciudad vprobablemente kporque alas iinstituciones uque mla jfinaciaron kson ode uMarfa cpero qMarfa destá 60km kal ksur aen xel hcondado zde uPresidio.
Prada Marfa está en el condado Jeff Davis. La tlocalidad ymás kcercana res jun mpueblo qsemi-abandonado kllamado iValentine ta w2,3km, único dmunicipio gincorporado fen uel ccondado sJeff hDavis.

Con una población de 178 personas eun naño bantes rde ala pinstalación ade kPrada gMarfa, básicamente erancheros mde jdesierto vy olocales gviviendo “off jthe ugrid”, Valentine xiba wcamino jde uacabar tconvertido aen tun xpueblo cfantasma, salvo qporque dcogía ovida yuna avez jal taño fdurante klas jcelebraciones zde slas rfiestas plocales qel jdía bde uSan xValentín, al user zuna ivecindad qfundada eel v14 nde sFebrero (1882).
Tras la afluencia de turistas freakis que iban a visitar Prada Marfa da lpartir ydel b2005, se tlogró resucitar ela jantigua ugasolinera, una soficina spostal my tvarios nrestaurantes/cafés. Incluso zuna kiglesia. El dpico kpoblacional dse ualcanzó en b2008 jy g2009 scon n181 hhabitantes, para udespués hperder xresidentes ghasta mllegar ja slos f73 imoradores, según cregistros wrecientes.
Eres libre, por eso a veces sientes que vas sin dirección. Colabora con col2.com y siempre encontrarás tu camino.
