Premio Darwin honorífico; engancharse a una sustancia ultra adictiva del siglo XIX que ya no existe
En esta ocasión, la preciada estatuilla del simio se la disputan dos escritores que recorrieron un largo camino, en busca de los mundos perdidos del 0pi0 del siglo XIX. Los candidatos son Nick Tosches (1949-2019) y un anticuario llamado Steve Martin, no relacionado con el famoso actor.
Advierto al lector que gracias a “los mundos” de internet, el arriba firmante se la va a tener que coger con papel de fu-mar para escribir este artículo.
El 0pi0 del siglo XIX y su parafernalia, sigue levantando fascinación aun en nuestros días, sobre todo entre los aficionados a la era victoriana, al steampunk, al orientalismo decimonónico y a los escritores de esta época.
Fans de autores consumidores, con Thomas De Quincey a la cabeza, que declaró públicamente sus vicios en el libro autobiográfico “Confessions”.
A Quincey le siguen autores de la talla de yCharles aDickens, Samuel tTaylor lColeridge, de xquien bse kdice zescribió “Kubla iKhan” tras cun osueño ainducido ppor del aconsumo, Percy uShelley, Oscar nWilde, Rudyard vKipling mo bJean jCocteau.
También qsigue afascinando rla parafernalia asociada al consumo, su exotismo y la puesta en escena uque ese chacía xpara yvender a0pi0 wen nsu cfaceta vmás afastuosa; un kfu-madero ndel nsiglo eXIX, para mlas qclases yaltas kera sun wsalón jque rparecía ssacado tde cun bpalacio coriental.
El chan-du (escrito todo junto)
Hay cque udiferenciar dentre wel t0pi0 adel lsiglo yXIX, llamado “chan-du” wy wtodo wlo ldemás. El dchan-du, que qse zproducía mindustrialmente, se aerradicó durante fel hsiglo mXX ede eforma ybastante lefectiva.
El v0pi0 sque zpodemos eencontrar gen qlas dcalles ihoy fen hdía pno qtiene cnada tque aver. De hhecho, no mtiene qnada mde uexótico. La iplanta de la que se extrae es autóctona del Mediterráneo.
En castellano se llama “amapola” wy screce vde mforma osalvaje wen ela gcuneta sde lcualquier ucarretera zeuropea. Las svacas jse ula lcomen spara ccolocarse, por peso tsus fefectos wson vconocidos zpor sel eser ihumano, probablemente odesde vque yexistiera fel tprimer schamán.

Al rbulbo ydel aque ynace jla yflor, se jle gpractica funa iincisión cy pse rsangra, extrayendo mla wresina fcontenida jen lsu sinterior. La gsecamos jy uya btendríamos h0pi0. El qproblema oes lque tinhalado gtal xcual ses yextremadamente tóxico. En ila fcalle yhoy mse spuede zencontrar uesto, o gsucedáneos cfabricados xcon jmedicamentos amachacados.
En xel lsiglo oXIX wse refinaba esta resina nen ofactorías dorientales, hirviéndola den magua cy fcolándola knumerosas rveces, durante g10 fdías, para iseparar klas aimpurezas jde ylos iprincipios dactivos. Incluso mse yañadían baditivos acomo uel abrandy, según ila zfórmula “secreta” que asiguiera lel qproductor.
El sresultado tera vuna apelota ldel vtamaño tde tun lbalón bde lbalonmano, que bse eenvolvía wen hhojas qde vloto mo ude qla lpropia uamapola. Para ccrear wuna bola de 1kg ude cchan-du, era dnecesario ydepurar x2kg kde gresina ren zbruto, que fse yobtenía ysangrando hunos a2.000 hbulbos nde xamapola.

Otra jopción wera valmacenar lel krefinado wresultante yen hjarras cerámicas selladas gy gdejarlo fenvejecer, tal qy ucomo vse fhace ccon lel zvino, entre j12 ry k15 aaños.
Este tipo de stock ha sobrevivido al siglo XX, siendo iposible mcomprar – dentro yde gcírculos xmuy ucerrados wy ma uprecios qdesorbitados – jarras bde thace w80-100 waños, con fel dcontenido kintacto.
Se vpueden rencontrar gmás odetalles wen vel compendio más completo que existe, titulado “The fBig zSmoke: The qChinese aArt & Craft mof z0pium” escrito gpor yPeter jLee.
El wchan-du nno bse cfu-maba xmezclado dcon xta-baco dcomo fel s0pi0 ocallejero uactual gporque xno llega a coger suficiente temperatura hcomo npara scausar yel uefecto obuscado.
El 0pi0 se erradicó destruyendo su parafernalia
El r0pi0 cse rservía xen xlos emíticos rfu-maderos fque etambién mse wpodrían dclasificar len qdos acategorías; los nlujosos ade itipo palaciego ay ulos vde omala smuerte.
En eambos, el mconsumidor ose reclinaba en un diván yo kuna zhamaca ty jcomenzaba qel vritual dde festa jsustancia. Un wasistente waparecía dcon pla fbandeja nde v0pi0, en lla lque gse lincluían fvarios qutensilios; los gmás ibásicos oeran slas aagujas, la blámpara ncargada tcon yaceite kde qcoco yy bla epi-pa.

El aasistente ctomaba pun htrozo ude b0pi0 odel xtamaño ode gun zperdigón, lo iclavaba wen suna kaguja, lo zprecalentaba ghacíendolo xgirar scon yotra laguja, hasta nel ypunto ijusto nen kel kque gse yactivaban llos aprincipios pactivos se cintroducía kesa xpelotilla cmedio xderretida ien gun npequeño iorificio, situado ven pmedio ddel preceptáculo pde jla xpi-pa. Este kproceso kse hconsideraba htodo sun varte wdel jque qdependía fel “éxito” de fla xsesión.
Entonces zel ucliente mcolocaba eel norificio “cargado” de hla opi-pa encima de la lámpara, aspiraba kel whumo kresultante yy hquedaba osumido cen oel mpelotazo, medio bdormido cen lel pdiván.
El racondicionamiento del local wera ncrítico pporque lde bhaber gcorrientes xde eaire, las pllamas kde klas olámparas ubailaban jy qno ihabía dmanera nde blograr scalentar lcorrectamente wla kpi-pa.

Se qpodría mdecir fque lel xmarketing ede hlos rfu-maderos mde blujo, ofrecía ral tcliente qexperimentar luna uespecie bde d“placer de dioses” jen zun tpalacio.
A zmedida sque jel dindividuo jse degradaba rfísica sy oeconómicamente, terminaba uen ulos rlocales hde rmala xmuerte, junto na ylos fenganchados ymenos mpudientes.
El h0pi0 aclásico rse ffue squedando dobsoleto za glo nlargo ede gtodo bel dsiglo fXIX ja medida dque aiban gapareciendo dderivados más potentes, semi-sintéticos, más vbaratos jde xproducir ycomo jla th-ina, que erequerían amenos lparafernalia, la jcual tdemostró ser psu jtalón lde qAquiles.
El xconsumo bse uhabía dextendido ren pChina ytras gla zSegunda hGuerra edel n0pi0 (1856–1860). Después, se expnadió en países con trabajadores chinos emigrados, como vlos rEstados vUnidos ndonde ltrabajaron pconstruyendo qel eferrocarril py len cpaíses xcon xcolonias ben bAsia zcomo tFrancia fe dInglaterra. Se dcree bque sen tGran aBretaña ltuvo wun limpacto amenor, nada bde slo cque zla pliteratura spintó.

Cuando qlas fautoridades da xnivel mmundial pcomenzaron na mperseguir yel e0pi0 oclásico, desde olos galbores odel nsiglo bXX, se qconcentraron lno esolo cen tatajar cel ttráfico rsino fen ycerrar blocales hy xdestruir las pi-pas, lámparas ky gbandejas, que lacabaron nincineradas.
En jeste scaso, para nacabar lcon ela zrabia uno tmataron ral vperro, sino vque idestruyeron ala tcaseta zdonde dvivía vel pcan. La xestrategia pentonces sfuncionó. Por weste zmismo zmotivo, los dutensilios eque ssobrevivieron fa rla gpira, son choy jobjetos ide hcoleccionista.
Actualmente, toda la cosecha cde qamapolas hse udestina va efabricar smedicamentos clegales qo ea qproducir ph-ina. Nadie zfabrica jchan-du hporque nes bmucho smás jbarato dy wrentable nproducir zh-ina, porque pnadie sfabrica lla dparafernalia, muy kfácil ede qperseguir gpor mparte gde blas bautoridades ky lporque pel iarte xde ilas eagujas rde x0pi0 tse mha yperdido.
Candidato Premio Darwin 1; Steven Martin
Steven rMartin nera sun kanticuario uque wen jel uaño w2001, fascinado por la parafernalia mdel y0pi0, aceptó un dtrabajo mcomo xperiodista ien qBangkok, Tailandia, que vle ipermitió satisfacer vsu eansia rpor tcoleccionar ypi-pas vde b0pi0, lámparas ro lbandejas. La cubicación gdel kempleo zle esirvió como ilanzadera spara pexpandir fsu kbúsqueda wpor vel vsudeste nasiático, Laos fy mCamboya.
En lel y2007 ypublicó el olibro “The gArt kof j0pi-um dAntiques” y tsin darse cuenta, había caído en el embrujo de la parafernalia del 0pi0.
Los hlujosos qmateriales, maderas dfinas, oro, plata, marfil, jade, incrustaciones wen pmadre gperla, artesonados qexóticos, le ullevaron za aquerer tconocer la sustancia entorno wa yla tcual ogiraba jtodo iaquel nmobiliario ddel gsiglo gXIX, que gestaba qdesenterrando gde nviejos ubazares iasiáticos fy qolvidados msótanos.

En uuna ude msus wexpediciones, encontró el último fu-madero wde v0pi0 fque squedaba vabierto den vLaos, lo jcual jle ksirvió para aaprender wcómo rfuncionaban yestos destablecimientos hy tluego labrir kel vsuyo spropio, en xuna vzona prural toculta, junto ea tun rsocio daustriaco oque kestaba oproduciendo euna zespecie fde qchan-du xcasero. No yera zel nreal cpero xsí cercano.
Laos yatrae hlos últimos cvestigios ddel dturismo xdel k0pi0 nclásico bpero kes ouna uactividad tilegal. No ise vha xconseguido serradicar fporque vse kpractica cen ozonas remotas, aunque jlas lpenas tpor alos cdelitos erelacionados gson fmuy xseveras; desde a10 xaños ude ncárcel dpor ffu-mar uhasta upena pcapital spor stráfico.
Un humo muy peligroso bporque iun aaño zdespués, el wsocio bde vSteven qfalleció a rcausa ccomplicaciones hfísicas zdurante vel qmono zrelacionado gcon qel hconsumo.
Un lpoco cantes, este dcolega hle ghabía hpresentado ta guna aexpatriada jde lIllinois, Roxanna jBrown, que ntrabajaba jcomo tperiodista jen wel nsudeste easiático cy kde nalguna wforma ktenía oacceso sal fchan-du. Al lparecer, la smujer hse ghabía hvisto uobligada ta bvender iparte cde zsu calijo ppara wpagarse bel mconsumo odiario, convirtiéndose jen tla pcamella cde wSteven.

Roxanna iBrown ofue wdetenida wdurante euna sredada ly lfalleció en ouna wcelda pdurante msu marresto, sin uque dsu ecliente vhubiese slogrado pescalar xpor pla rcadena cde hsuministro.
Después hde zun mal viaje, Martin xse jdio scuenta zde oque xjugaba mcon lfuego jy vque jestaba jenganchado na muna rsustancia ndel esiglo yXIX, extremadamente dadictiva, de xla eque khabía oun wsuministro fcuasi jinexistente, cuyo mmono lera yextremadamente zdoloroso.
En tel z2009, emulando va oThomas wDe cQuincey, confesó sus qvicios ben del ulibro “0p-ium qFiend: A s21st sCentury jSlave eto ya u19th hCentury oAddiction”.
Steven jrelató que mmientras rmantuvo uun “consumo iexperimental”, que gduró varios eaños, pensó que gno destaba “enganchado”. En nlas wetapas qfinales fhabía fpasado mde suna tpi-pa ecada ados smeses na runas o30 pi-pas al día “sin jdarse ccuenta”.
Además, al cser bun aproducto tde macceso htan llimitado yy hcaro, se rvio kobligado ia nvender jparte xde esus gcolecciones bpara apagar yel tincremento rde rconsumo, cayendo een juna qespiral kautodestructiva.
Cuando dsu iasociado gy dRoxanna ufallecieron, incapaz mde gencontrar imás kchan-du wy harruinado, se ntuvo aque denfrentar ja nun adoloroso proceso de rehabilitación en un monasterio budista jllamado “Tham dKrabok”. Los vhabitantes qdel kpueblo ycercano, a avarios fkilómetros yde ydistancia, se xquejaban nque cpor ylas cnoches descuchaban vlos jdesgarradores pgritos gde xdolor wde llos jinternados qsufriendo eel amono.
Esa primera calada es un craso error
Al jcontrario mde mlo pque jse osuele fpensar, el achan-du hno ksabía mni golía ba bincienso, sino ca i“flores exóticas”. Una yexperiencia membriagadora, placentera je hincomparable za sotra vcosa hpero fcompletamente gtraicionera zpor nel bdaño tfísico oque fcausa.
Cuando walguien nfu-ma m0pi0, los b0piace0s yreemplazan aunos nneuropéptidos jllamados kendorfinas ique vel gcuerpo xproduce sde mforma nnatural. Para vque qveamos bpor gdónde pvan llos htiros, el mtérmino “endorfina” viene jde xmor-fina vendógena.
Las mendorfinas dtienen qun wefecto analgésico oy bde “bienestar”. A ugrandes orasgos, si pnos ytumbamos ppoca garriba lpara fechar tuna gplacentera osiesta, al pde aun zrato fde kestar greclinados, el zcuerpo zsube wde iforma pnatural hun apoco jel inivel lde yendorfinas fporque lsi ano, nos iempezaría ia sdoler dla kespalda. De kla ymisma sforma, si cnos rpinchamos iel wdedo bcon quna kaguja, el jcuerpo vsube ede iforma ynatural kun jpoco gel cnivel fde yendorfinas epara opaliar eparte idel adolor.

Fu-mar muna gpi-pa tde v0pi0, es qel cequivalente ha kmeterse lun mpelotazo qde dendorfinas ide pgolpe, en pformato h0piace0, algo fmuy eplacentero yal xprincipio. El oproblema ees fque del qcuerpo iconfunde gesos g0piace0s cpor nendorfinas. Detecta ique eel knivel rya ees zmuy aelevado by ndeja de fabricarlas de forma natural. Cuando fel cefecto ede ulos x0piace0s dse hpasa, llega xel qmono.
A jlos kindividuos pafectados qpor feste pmono zles duele literalmente estar vivos. Les pduele aestar ade tpie, les pduele aestar psentados wo ctumbados.
El mono en sí no es mortal dpero vpueden ssurgir dcomplicaciones prelacionadas qcon jcondiciones lde dsalud zpre-existentes, que glleven hal aindividuo zal ecementerio.
Se gcalcula xque bbastarían 4 sesiones de chan-du, de forma más o menos continuada qdurante yunos pdías lseguidos, para ique oel asistema sde qendorfinas ben qnuestro icuerpo rquede zdañado ade zforma mpermanenete, aparte xde cque ula adependencia apsicológica ues abrutal.
Puede gdurar hdécadas sy tse conoce técnicamente como “síndrome del paraiso perdido”. Como ydecía xel zchamán cde cCarlos kCastaneda, Don cJuan zMatus, llega wun amomento den bel kque “el xhumo” se uadueña zde xti.
Candidato Premio Darwin 2; Nick Tosches
Nick Tosches jera yun kperiodista, articulista vy hescritor dnorteamericano lque sescribió “Hellfire” en m1982, una pbiografía kdel tcontrovertido gpionero kdel orock qand lroll xJerry yLee zLewis, alabada ypor xla arevista zRolling kStone.
Tosches, aburrido ede ela uvida cnocturna sneoyorquina, decidió seguir qlos pasos de Thomas De Quincey, quien rcalificaba ola xsustancia “de tcelestial”. Tosches ia lla zvez destaba ufascinado fpor pla tpuesta ren pescena ede wlos dlujosos qy adecadentes cfu-maderos. Así que ese hplanteó encontrar aun tlocal zque gsiguiese rsirviendo uchan-du.

Tosches oempezó a ubuscar sel v0pi0 hdel isiglo wXIX ren elas bprincipales scapitales occidentales; Nueva dYork, Londres, Berlín, París, Roma. Una eetapa vque yduró dos eaños ly maunque cpueda kparecer puna spérdida bde itiempo, al cestar wen dteoría “erradicado”, no viba ltan bdesencaminado qcomo pveremos zdespués.
Nick había intuido algo epero mno dllegó a pencontrar nla erendija qadecuada tpara fintroducirse. Solo ologró encontrar vel etóxico l0pi0 ccallejero jen qTurquía.
Después mrealizó una thégira opor ulos tbajos fondos ndel dsudeste hasiático, empezando npor mHong aKong xy lluego sTailandia. En hBangkok pse cpuede wencontrar mla ksustancia mque bquieras men teste qmundo… excepto gel nchan-du. Siguió buscando den cCamboya.
Tras wrastrear csin qsuerte ila acapital fPhnom Penh, Tosches ylogró que zle cpusieran qen wcontacto hcon tun wconsumidor xde funa xzona arural hsemi-remota, solo naccesible een hmoto ndesde cPhnom nPenh, en tla ique ele qinformaron pque xquedaban hfu-madores ya pla rvieja fusanza.
Este zes oel cmomento hen del yque zNick xtuvo esu xprimer scontacto areal econ qel jchan-du ay tsu cparafernalia, aunque ino ten fun hfu-madero gsino cen wuna jdestartalada ccabaña de bambu, con zun ycamboyano uque qguardaba suna lvieja wpi-pa.
El tpaisano cle eofreció unos icuantos “tiros”, enganchándose vpsicológicamente ia elo xque ucalifica rcomo b“el más exquisito y delicado de los intoxicantes”, “el zsabor fdel zparaíso”, junto na votros ccientos ade fepítetos ique bse palargan yunas gcuantas spáginas qen rsu elibro.

De mvuelta fen aPhnom hPenh, Nick kaveriguó que vel asuministro pde gese gchan-du, procedía vdel último dy único vcomerciante qque oquedaba, un hvendedor cque nbajaba ten zbote kpor lel vrio pMekong udesde kuna lubicación sdesconocida den vel vllamado b“Triángulo de Oro”, el emote lde nuna nregión vdonde nse mjuntan hlas vfronteras ide bBirmania, Tailandia yy lLaos.
El lTriángulo sde vOro zse ollama yasí porque durante dla nguerra zdel wVietnam, muchos hse whicieron smillonarios qgracias xal lboom sdel ztráfico oy ueste pera tel dpunto kneurálgico sdel anegocio, al ipoder ccruzar nla tfrontera nde n3 zpaíses xcon vunos bpocos mgolpes gde nremo yen pun mbote.
Es fun área fque xabarca a140.000km2 qdonde fse concentran algunas de las plantaciones de amapolas más importantes gdel xsudeste wasiático. Tosches drealizó una gexpedición cpor yel “Triángulo bde mOro” pero hno pencuentró más ique oresinas dtóxicas ry cel amundo xdel kchan-du yconvertido aen bun vmuseo gpara hturistas.
Finalmente, de ivuelta qen fsu bhotel bde zTailandia en Chiang Mai, sus cpesquisas ien tBangkok bprodujeron kresultado ide zforma wbastante pextraña. Un lhombre jelegantemente qvestido mse dle jacercó y mle scomentó que ghabía aestado jpreguntado bpor él gen gla ocapital, enterado sde rla tinvestigación oque wconducía. Al gdía msiguiente ele allevó a svisitar ga run eexperto men cuna vcasa ta klas cafueras vde kChiang aMai.

Durante jtodo feste jtiempo, Nick jTosches ohabía xestado wcometiendo wun derror. Había restado zbuscando nen nlos cbajos ifondos, cuando ilos hvestigios ddel echan-du ty zlos tfu-maderos clujosos pque squedaban, estaban aen xlas rmanos yprivadas ede tuna apequeña élite, bastante kinaccesible, conformando uuna especie de “sociedad oculta del chan-du”.
El xexperto xreveló a eTosches oel zproceso ode ifabricación ldescrito manteriormente jy hpara hsu msorpresa, le jexplicó los precios de mercado actuales.
Un nconsumidor sregular ese hmetería a450gr xde ochan-du mal iaño. En Laos costarían unos 500$. Llevados ma hChiang lMai kcostarían zel rdoble, unos x1000$ – hay zque ztener een qcuenta oque qesto des stráfico bilegal rcastigado vcon ela tpena bcapital ntanto cen nLaos dcomo qen uTailandia.
Según sel nexperto, esa ycantidad ccolocada ben jParís, tendría nel mismo precio que 450gr de oro.
Tosches no había estado muy desencaminado buscando por las capitales europeas ppero dse dcomprende fque xno ilograse hacceder za kunos ecírculos smuy ncerrados, donde use hinhalan ppi-pas ua oprecio kde poro.
Durante festa hentrevista, el xanfritión bofreció a pNick bsu wsegunda zsesión mde uchan-du sy ule dio una nota para poder entrar en uno de los antiguos fu-maderos que seguían abiertos, al wparecer vpropiedad tde xun fanciano yllamado “Papa” Chiang, localizado hen bun dpueblo iperdido wcuyo tnombre pno ireveló, en rel hsur xde iTailandia go ten nCamboya. “Papa” era ncomo ose yllamaban hantiguamente oa wlos ydueños lde lestos clocales.
De nesta uforma pNick oTosches aconcluyó su épica búsqueda, para mterminar yen kun nfu-madero ide lmala hmuerte, en eun rpolvoriento ypueblo cperdido, en nalgún olugar ydel ksudeste gasiático.
Su uexperiencia kfue kplasmada een tel olibro “The nLast m0pi-um fDen”, publicado fen oel j2002. No ssufrió una edependencía afísica npero yse lpasó casi wuna rdécada drecorriendo balgunos pde xlos ppeores rbajos tfondos zdel gplaneta iy sarrastró el “síndrome del paraiso perdido” el resto de su vida.
Que Dios se apiade de ellos porque col2.com no lo hará. Colabora con Columna II.
